al trabajar con Fundacion Aldea. me toco colaborar en La Maestranza más Pequeña del mundo. (Cecrea Pichidewa)
Un espacio definido por niños y niñas para ser estudio de grabación, cantar en el balcón a dúo con alguien que esté en el escenario principal de la futura plaza (hoy estacionamiento de autos) y todos los usos que la imaginación entregue. Es como una casa club, de esas que construimos antiguamente pero comisionada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y Cecrea ya que han visto la necesitad de crear este tipo de instancias de aprendizaje. ¿Qué mejor? #QueVuelvanLasCasasClub.
lo genial de este trabajo fue el diseño con el equipo de aldea y la participación con niños, lo cual enriqueció mi forma de ver y abordar cualquier trabajo. lejos trabajar con niños supero todas las expectativas.













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